El Gobierno de España ha aprobado un nuevo Real Decreto-Ley que reactiva la suspensión de los desahucios hasta finales de 2025.
Esta medida, que busca proteger a los hogares vulnerables, reabre el debate sobre la seguridad jurídica, las compensaciones a los propietarios y el impacto en el mercado inmobiliario español.

Un nuevo decreto para mantener medidas clave
El Consejo de Ministros ha aprobado un nuevo Real Decreto-Ley que reintroduce varias medidas sociales rechazadas en diciembre, entre ellas la suspensión de los desahucios para hogares vulnerables, la actualización de las pensiones conforme al IPC y la continuidad de ayudas al transporte público.
El Decreto fue publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y entró en vigor el 30 de enero de 2025. A partir de esa fecha, el Congreso dispone de 30 días hábiles para su convalidación definitiva.
La suspensión de los desahucios: una medida extendida hasta finales de 2025
La moratoria de los desahucios se extiende hasta el 31 de diciembre de 2025, manteniendo la protección a los hogares vulnerables sin alternativa habitacional conforme a lo previsto en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).
También se incluyen casos especiales como:
- Inmuebles pertenecientes a grandes tenedores (más de 10 viviendas).
- Situaciones de violencia de género o presencia de menores a cargo.
- Casos en los que los servicios sociales acrediten vulnerabilidad económica temporal.
El decreto también amplía hasta el 31 de enero de 2026 el plazo para que los propietarios puedan solicitar indemnización en caso de que la Administración no ofrezca una alternativa habitacional al inquilino afectado en un plazo máximo de tres meses.
Seguridad jurídica y efectos en el mercado inmobiliario
Expertos del sector han advertido que, aunque la medida protege a los más vulnerables, también incrementa la incertidumbre jurídica entre los propietarios e inversores.
Las sucesivas prórrogas y modificaciones de la normativa de arrendamientos podrían reducir la oferta de vivienda en alquiler y presionar los precios al alza.
Esta tensión entre protección social y seguridad jurídica será uno de los ejes del debate inmobiliario en 2025, en un contexto donde la demanda de vivienda sigue creciendo mientras la oferta se estanca.
Preocupaciones de los propietarios ante la suspensión de desahucios
- Falta de seguridad jurídica: los continuos cambios legales generan incertidumbre sobre cuándo y cómo recuperar la vivienda en caso de impago.
- Oferta de alquiler en descenso: algunos propietarios optan por el alquiler vacacional o temporal para evitar riesgos.
- Compensaciones lentas: aunque existen indemnizaciones, los procesos administrativos suelen ser largos y burocráticos.
- Riesgo de morosidad: ciertos inquilinos podrían aprovechar las prórrogas para retrasar pagos sin consecuencias inmediatas.
- Impacto en pequeños propietarios: quienes dependen del alquiler como ingreso complementario son los más vulnerables a los retrasos e impagos.
Ante este escenario, los expertos recomiendan reforzar la protección jurídica del arrendador y contratar un seguro de impago de alquiler con compañías registradas, que cubran rentas y gastos legales.
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Preguntas frecuentes
¿Hasta cuándo se extiende la suspensión de los desahucios?
Hasta el 31 de diciembre de 2025, según el nuevo Real Decreto-Ley publicado en el BOE.
¿Quiénes están protegidos por esta medida?
Hogares en situación de vulnerabilidad económica sin alternativa habitacional, especialmente familias con menores, dependientes o víctimas de violencia de género.
¿Los propietarios pueden pedir una compensación?
Sí. Si en tres meses no se ofrece una alternativa al inquilino vulnerable, el propietario podrá solicitar indemnización hasta el 31 de enero de 2026.
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