Si tienes una vivienda en propiedad y decides alquilarla, es fundamental revisar tu seguro de hogar.
Muchos propietarios desconocen que, si no comunican el cambio de uso a su aseguradora, pueden perder parte de la cobertura o incluso no recibir indemnización en caso de siniestro.
En este artículo te contamos qué ocurre si alquilas tu vivienda y no lo notificas.

Por qué debes avisar al seguro si alquilas tu vivienda
Cuando alquilas tu vivienda, el uso cambia tanto a nivel legal como asegurador. Ya no eres tú quien la habita, sino un tercero, lo que aumenta la posibilidad de siniestros como filtraciones o daños por agua.
Según la Ley de Contrato de Seguro (artículos 11 y 12), el tomador está obligado a
comunicar a la compañía cualquier circunstancia que agrave el riesgo.
Si no lo haces, la aseguradora puede reducir la indemnización o incluso declarar nula la póliza en caso de siniestro.
Por ejemplo, si un inquilino provoca un incendio y no habías informado del cambio de uso,
el seguro puede negarse a cubrir los daños alegando que no se ajustan al riesgo declarado.
Qué puede pasar si no lo notificas
Pérdida total o parcial de cobertura
La aseguradora puede rechazar el siniestro o pagar solo una parte si considera que hubo ocultación del riesgo.
Reducción de la indemnización
Incluso si acepta el siniestro, puede aplicar un recálculo del riesgo y reducir la compensación económica.
Exclusión de daños causados por terceros
Los daños provocados por el inquilino o sus invitados suelen no estar cubiertos si no se ha declarado el uso en alquiler.
Conflictos legales y gastos no cubiertos
Los siniestros más frecuentes son daños por agua, incendios o desperfectos.
Además, los gastos judiciales derivados de una reclamación
(por ejemplo, si el inquilino se niega a pagar una reparación) pueden no estar cubiertos.
Es algo similar a lo que ocurre con los problemas de humedad por condensación, donde el seguro revisa el tipo de uso de la vivienda antes de determinar si asume el daño.
Cómo adaptar tu seguro de hogar al alquiler
La solución es sencilla: ajusta la póliza al nuevo uso de la vivienda.
Solo tienes que informar a tu aseguradora de que el inmueble va a ser arrendado, para que el contrato refleje correctamente el riesgo real.
- Indica el uso como “vivienda arrendada” en la póliza.
- Contrata un seguro de hogar específico para arrendadores, con coberturas adaptadas.
- Asegúrate de que incluya responsabilidad civil frente a inquilinos y defensa jurídica.
Si el inquilino contrata su propio seguro, ambas pólizas se complementan:
la del propietario cubre el continente y la del inquilino el contenido y su responsabilidad civil.
Claves para alquilar con tranquilidad
- Informa siempre a tu aseguradora antes de firmar el contrato de arrendamiento.
- Revisa las coberturas de incendio, agua, roturas y responsabilidad civil.
- Guarda por escrito la comunicación del cambio de uso.
- Asegúrate de que la póliza cubra el uso real de la vivienda.
- Combina tu seguro de hogar de vivienda alquilada con uno de impago o defensa jurídica para una protección completa.
Protege tu vivienda alquilada
🏡 Si ya tienes tu vivienda en alquiler, asegúrate de que está correctamente protegida con una póliza adaptada a tu situación real.
Preguntas frecuentes
¿Puedo mantener mi seguro de hogar si alquilo la vivienda?
Sí, pero debes notificarlo. Si no lo haces, podrías perder parte de las coberturas o recibir menos indemnización.
¿Cubre el seguro de hogar los daños del inquilino?
Solo si la póliza lo especifica. En caso contrario, se recomienda contratar una ampliación o un seguro para arrendadores.
¿El inquilino debe tener su propio seguro?
Es recomendable. Su póliza cubrirá su responsabilidad civil y los daños al contenido, mientras la del propietario protege el continente.





